Aprendiendo húngaro (VII): el metro

El metro de Budapest es una historia aparte. Hay tres líneas en funcionamiento y una cuarta en construcción que algún día logrará acabarse. Las estaciones están bien sin embargo los trenes en sí son del año de María Castaña. Ayer tuve la oportunidad de comprobarlo in situ desplazándome hasta el IKEA de Budapest (algo positivo al de Barcelona por ejemplo no se puede llegar en metro). En los vagones hace un calor infernal pese a ir con las ventanas superiores abiertas lo cual a su vez genera un ruido horripilante que hace imposible escuchar a quien tienes al lado.

Algunas palabras relacionadas:

  • bérlet: bono para el metro
  • bankkartya: tarjeta bancaria
  • pénztár: caja / taquilla
  • allomás: parada
  • pályaudvar: estación
  • A Örs vézer tere következig: Próxima Örs vézer. Es la parada del metro al final de la línea roja hacia el oeste donde se encuentra el IKEA en Budapest por si a alguien le interesa.

Aprendiendo húngaro (VI): turistas

No hay nada como vivir en una ciudad, Budapest en este caso, para tener todo el tiempo del mundo para verla, visitarla, perderse por ella y descubrir sus rincones más bien guardados. Qué diferencia con las hordas de turistas en masa que deambulan y bambolean de un lado hacia otro engullendo sin apenas saborear y mucho menos digerir todo lo que Budapest tiene para ofrecer.

El mundo de los turistas merece un comentario aparte. Un poco de mundo recorrido y un vistazo a un grupo de turistas te indicará su procedencia rápidamente. Si son jóvenes o de media edad y hablan fuerte, gritan y se ríen de los demás generalmente serán españoles o italianos. Hoy me he encontrado un grupo cantando lo de “soy español, español, español …” a voz en cuello en Buda. ¿Qué pintaba esa manifestación de fervor patriótico ahí? Nada. Llamar la atención. Otro paisano se reía junto con su novia de la gente que iba pasando, resaltando sus defectos en español, por supuesto. Si ves un autocar donde desde las ventanas se realizan un altísimo número de fotografías por segundo son japoneses. También los vi hoy disparando a contraluz como buenos nipones desde las ventanas, más sucias que limpias, de un autocar. Si hay un grupo de abuelos que van todos a una probablemente serán germanos o nórdicos.

La cantidad de turistas que hay un sábado por la mañana en Buda no tiene nada que envidiar a los de las Ramblas de Barcelona. Esta mañana he ido a darme un paseo por la zona y me he subido en el funicular Budavári Sikló fundado en 1870 y que te lleva desde la orilla del Danubio a lo alto de Buda. La ventaja de que haya tantos turistas, tantos guías y de entender varios idiomas es que me puedo ir acomplando soslayadamente: 5 minutos con los alemanes, 10 con los suecos, otros tantos con los ingleses o españoles y así acrecento mi conocimiento de la ciudad que hasta la fecha es prácticamente nulo.

El vocabulario de hoy incluye palabras útiles para ir de tiendas:

  • férfi (hombre), nôi (mujer), ajándék (regalo), akció (rebajas), nyugta (cuenta), bolt (tienda).

Los precios en muchos sitios los marcan así por ejemplo 1200-tól (desde 1200), 2000-ig (hasta 2000).

Aprendiendo húngaro (V): bidireccionalmente

25-09-2009 – día 6

Tras 6 días por tierras húngaras ya me hallo plenamente familiarizado con las palabras referentes a los tipos de vías y emplazamientos de la ciudad. Así pues tenemos:

  • híd (puente), tér (plaza), liget (parque), utca (calle), út (avenida), körut (anillo de circunvalación), köz (callejón), kerület (distrito)

También me he topado con dos ejemplos de esos de bidireccionalidad que suelen hacer tanta gracia cuando palabras escritas o pronunciadas en un idioma tienen equivalencia en el otro con significados totalmente distintos. Así pues “könny” en húngaro y pronunciado como en catalán (cony) significa lágrima. Y “kölcsön” con una pronunciación similar al colchón español significa crédito.

Por cierto, ¿sabíais que la palabra española coche viene del húngaro “kocsi”? ¿No? Pues ahora sí.

Aprendiendo húngaro (IV): no entendiendo nada

Mola cuando sales de casa un día y al volver te das cuenta de que la llave de la puerta de entrada al edificio no entra bien ni gira ni hace nada … Mola más aun tener que esperar a que salga algún vecino de un edificio no muy habitado para poder entrar antes de que la puerta se cierra … Todavía mola más ver que a la mañana siguiente la puerta sigue sin funcionar pero por lo menos han quitado el pestillo y se puede entrar y salir sin problemas lo cual también facilita la entrada de maleantes. Lo que es el summum de la molonería es salir un día después y encontrarte este cartelito en la puerta:

“Tísztelt Lakók!
Tájékoztatjuk önöket, hogy mai naptól az épület bejárati ajtó kulcsukkal mindhárom,
(“….”) lépcs?házi bejárati ajtót tudják nyitni.”
… de ahí entender “hogy mai naptól” (que desde hoy) y  “bejárati ajtó” (puerta de entrada) y nada más. ¿Qué pasará? ¿Cambian la cerradura? ¿Reparten llaves nuevas y a mí no por no enterarme? … ¡Mola mucho! De verdad.

Aprendiendo húngaro (III): pronunciando

22-09-2009 – día 4

Para hoy un vídeo aprendiendo la pronunciación de vocales y algunas consonates húngaras. Llevo 4 días en Hungría así que tampoco nos vamos a poner exigentes. La idea de hacer esto en vídeo me ha surgido hoy mientras he ido hacia el Instituto Balassi para no dar con él porque no me acordaba del número. Después de la caminata de 1o kilómetros ida y vuelta al menos he aprendido qué autobús llega hasta la zona 😀

Otro día más.

Aprendiendo húngaro …. (II): belleza

Budapest es una ciudad donde cada 3 minutos te cruzas con una chica de esas que quitan el hipo. Las hay muy rubias y muy morenas y en todas las tonalidades de piel imaginables desde las más “zíngaras” a las más “magiares”. Además los ojos claros abundan.

¿Tenemos a alguna famosa española de ojos claros y pelo rubísimo? La respuesta a esta pregunta me ha llegado hoy en forma de apellido en un buzón: Pataky. Porque aunque la Pataky es de padre rumano, su ascendencia es húngara pues no hay que olvidar que en Rumanía viven muchísimos húngaros sobretodo en la zona limítrofe y en la región de Transilvania.

Casualmente hoy he aprendido la palabra para belleza: szépség en el compuesto szépségszalon [seepshegsalon] o salón de belleza.

No hay nada como tratar de prepararse un capuccino en sobre (yo que no soy para nada cafetero) donde las instrucciones estaban nada menos que en húngaro, checo, serbio, eslovaco, esloveno, moldavo, búlgaro, ucraniano … vamos que he tirado por la vía húngara y he descubiero que forró es caliente y que “nem forrásban lévô es “antes de que hierva” (más o menos). A partir de ahora voy a usar ô y û para indicar la o con dos acentos y la u con dos acentos porque no sé por qué no se muestran bien en el texto. Avisados estáis.

Además yendo a comprar he aprendido estas otras palabras:

  • víz: agua
  • alma: manzana
  • cipô: zapato [tsipoee]
  • sajt: queso [sait]
  • jobbra: a la derecha
  • balra: a la izquierda
  • fodrász: peluquero en fodrászszalon, peluquería

Además ya me sé algunos nombres o adjetivos no sé bien bien qué son que indican país de procedencia. Así por ejemplo:

  • török: turco [toeroeg]
  • orosz: ruso [oros]
  • görög: griego [goeroeg]

Y seguro que se me escapa algo.

Aprendiendo húngaro (I)

20/09/2009 – día 2

Nada mejor que revisar y poner por escrito lo que uno aprende para que no se le olvide tan fácilmente. La verdad es que hay cosas que ya las sabía gracias a haberme mirado un poquito el par de libros de húngaro que tengo, a saber: Hungarian: An Essential Grammar y Húngaro guía de conversación y diccionario. De todas formas aquí voy a escribir exclusivamente lo que voy percibiendo del lenguaje hasta la fecha. Así pues sé cómo se dice buenas noches pero como no he oído la expresión aun pues no la escribo.

Para empezar el abecedario húngaro que consta de ¡40 letras! más 4 más que se usan para transcribir nombres extranjeros.

A Á B C Cs D Dz Dzs E É F

G Gy H I Í J K L Ly M N

Ny O Ó Ö ? P (Q) R S Sz T

Ty U Ú Ü ? V (W) (X) (Y) Z Zs

Vocales húngaras raras que no existen ortográficamente ni fonéticamente en español son Ö y Ü. La primera se pronuncia como una “e” colocando la boca para decir una “o”. La segunda como una “i” colocando la boca para decir una “u”. Nada extraño pues en el alemán sucede exactamente igual.

Como curiosidad se observa que cada vocal tiene su versión con “tilde”. Esa tilde indica una cosa llamada longitud vocálica. Las vocales á, í, ó, ú se pronuncian exactamente igual que en español pero más largas. La vocal é, más cerrada que en español recuerda a la è catalana. Las vocales ? ? son la versión larga de ö y ü.

Las únicas vocales cortas cuya pronunciación no coincide con el español son a y e. La primera suena como la a interconsonántica sueca o como la a inglesa en what, es decir, bastante gutural a medio camino entre una a y una o. La segunda es más abierta que la e española y a mí me ha recordado a la vocal neutra catalana en palabras como “cotxe”.

Otro días ya escribiré sobre las consonantes porque tienen tela. Algún vocabulario interesante con el que me he topado en estos días.

  • Szervusz es hola en versión formal. Szia en informal. SzervusztokSziasztok en plural.
  • Köszönöm es gracias y abreviado informalmente es köszi. Si quieres decir “muchas …” le añades al final szépen.
  • Igen es sí. Nem es no. Kérem es por favor y se usa también para declinar suavemente una invitación con Nem kérem. Para decir perdón es bocsánat.
  • Jó reggelt y jó napot se usan para dar los buenos días.
  • Viszlát es hasta luego.
  • Lehetetlen significa imposible y la aprendí porque era imposible comprar el billete para el tranvía.
  • Puszi es la expresión ¡Besos! al despedirse que puede duplicarse en un “puszi-puszi”. Esto fue fácil de aprender porque en sueco sucede igual con la expresión “puss puss”.

Hasta aquí y un poco más que me guardo para escribir otro día llega mi vocabulario tras 24 horas en Budapest.

Salida de Barcelona y llegada Budapest

19/09/2009

He decidido que ya que me voy a vivir a Budapest voy a hacer una sección explicando mis aventuras y desventuras. Para empezar el vuelo de Vueling salió con retraso de más de 40 minutos sobre la hora prevista así que hasta las 11.45 no despegamos de Barcelona. La suerte la tuve al facturar los 27 kilos de mi maleta y no tener que pagar por excederme de los 23 permitidos. La explicación ante la cara del “facturador” fue: “Es que me voy a Budapest varios meses y bastante me ha costado empaquetar mi vida en una maleta”. Menos mal que ni ha pesado la de mano porque probablemente excedería con creces los 10 kilos permitidos. Antes de iniciar el vuelo me ha gustado que el capitán del avión ha hecho una explicación técnica del motivo del retraso: “Nos han asignado un slot dentro de media hora debido a la densidad de tráfico en el espacio aéreo de Austria. Volaremos en nivel 360 en la ruta … …, etc”. A los que nos interesa el mundo del pilotaje de aviones nos gustan estos detalles.

El vuelo ha transcurrido entre alguna que otra turbulencia, con un niño húngaro dando golpes en la parte trasera de mi asiento mientras yo escuchaba de soslayo la vida y milagros de un pasajero dedicado a la exportación de trufas. Al llegar a Budapest con los 25 grados que había me he dado cuenta del calor que me proporcionaba el plumón. ¿Plumón? Sí. Tenía que escoger un abrigo entre varios y me traje ese pero no había sitio para él en la maleta … y ya se sabe: el low cost es lo que tiene.

El viaje desde Ferihegy, el aeropuerto, lo he hecho en los Zóna Taxi que van con tarifa fija dependiendo de la zona donde vayas. No suelo nunca coger taxis pero esta vez era la mejor elección por comodidad y rapidez. El taxista ha sido super simpático (pese a no devolverme el cambio de 1 euro xD) dándome todo tipo de consejos para la vida cotidiana en Budapest.  A saber los que ya había leído por Internet:

  • nada de parar taxis en la calle y si lo haces siempre bajo precio fijo, nada de que te pongan el taxímetro a correr. He pensado que yo me he montado cuatro veces en taxi en toda mi vida. Y han sido todas esta semana. Así que dudo que aquí lo haga.
  • ojo con las cuentas en los restaurantes que son muy especialistas en timar al turista sablándole.

Luego ha venido el consejo de rigor exclusivo para el turista masculino:

  • una hora con señorita de compañía, es decir, una prostituta callejera son 20 euros. Lástima que no sea un tema que me atraiga porque parece que hasta el oficio más antiguo del mundo es barato aquí.

Tras conocer al ama de llaves y ver el piso me ha llevado a un centro comercial llamado Duna Plaza para ver si lograba hacerme con acceso a Internet 3G y un móvil húngaro. En media hora lo tenía todo listo gracias a T-Mobile y a una chica muy simpática llamada Orsola que casualmente habla un español perfecto y tenía tantas ganas de practicar como yo de que me vendiera el USB y la SIM necesarias.

De vuelta he pensado que tendría que comprar provisiones para los próximos días. Por lo menos hasta el lunes. Del supermercado en el que he entrado sin pararme demasiado lo que más me ha sorprendido es ver pa de pagès o algo similar que un día de estos probaré. Os transcribo la cesta de la compra con un único objetivo: que veáis el precio.

  • 1 bolsa de patatas chips
  • 1 bolsa de pan de molde
  • 1 baguette
  • 1 zumo de 1 litro de manzana
  • 100 gramos de chorizo
  • 125 gramos de queso Gouda
  • 100 gramos de un queso húngaro
  • 1 lechuga iceberg
  • 4 bananas
  • 1/2 de tomates de “sucar el pa”

¿Cuanto diríais? … 2753 forints. Lo que traducido a euros con el cambio de 238 ft/€ que me han hecho en el aeropuerto (¡no cambiéis ahí!) son: 11,56 €. Con el cambio de otros establecimientos que he visto rondaría los 10 €. Sinceramente me ha parecido poco comparado a los precios de España.

Y hasta aquí llega la primera historia en tierras húngaras.