La familia

Superdisco el de “Música para tus ojos” (2007) de Tr3s monos que he descubierto un poco tarde porque el grupo ya se ha separado.

[Sharif]
Dios salve a mi familia
Que es el conjuro que me alivia
De todos los dolores del futuro y de la envidia,
De todas las miserias de las razas de los hombres
De la vergüenza y la mentira en que se esconden.
Yo camino solo sin Dios ni protocolo
Dueño de nada y sin embargo tengo todo;
Pues no me falta ni un hermano ni un amigo
ni un carnal ni un enemigo que maldiga lo que adoro, oye.
Esto es amor, pasión y desvarío
Es el orgullo de la sangre de los míos
Oye al corazón en quien confío
la vida el desafío
Y la apariencia nada vale sin por dentro estas vacio.
Tienes que aprender a andar
A escuchar antes de hablar
y a luchar por no luchar por no luchar.
Los errores ya están hechos,
Y solo tu familia te perdona los despechos.

[Estribillo]
Hey tato, tú eres mi vato,
tu eres mi grato contrato, no trato al chivato,
Hey vato tú eres mi olfato,
no faltó pato comida en mi plato

Con tanto real tata, this is my squada
mi familia carnales, hermanos, mi mama y mi papa.
Clicka, click, packa
Corre antes que el tiempo se olvide hasta el recuerdo que escapa.

[Pablo]
Es la tranquilidad
si te han visto llorar es porque son los de verdad.
Yo me encontré con mucho amor en libertad,
Pero no lo conocí todos tenemos un radar.
Sensor semi-motor no tengo oráculo,
Mejor ve mi complot
seremos más de dos tarugos des complacidos.
Juego mi rol, me lo asignaron hoy los sabidos.
Me quedo con mis recuerdos de siempre, soy un clásico.
Porque el calor se pasa rápido,
Mis hermanos nunca me faltaron son para siempre, les amo.
No tengo más grande reclamo,
Son mis dedos y mis manos y mis ratos menos malos.
Piensa: “su aspecto ausente en este nido de serpientes.
Me sobra la gente con los que quiero suficiente”
Es mi familia para siempre, pendientes de mi suerte,
Mi único miedo a la muerte.

[Sharif]
Solo a mi madre,
solo a mis hermanos y solo a mis compadres
Solo a mis sobrinos y solo a mis carnales
Les debo lo que escribo porque escribo con mi sangre, ya tú sabes.

[Estribllo]
Hey tato, tú eres mi vato,
tu eres mi grato contrato, no trato al chivato,
Hey vato tú eres mi olfato,
no faltó pato comida en mi plato

Con tanto real tata this is my squada
mi familia carnales, hermanos, mi mama y mi papa.
Clicka, click, packa
Corre antes que el tiempo se olvide hasta el recuerdo que escapa.

[Sharif]
Yo tengo dos hermanas un hermano una madre y un nombre,
Y un padre que se fue vaya usted saber a dónde, donde …
Son las cosas del destino:
Tener hermanos que también sean sobrinos
La libertad es lo más bonito,
eso lo aprendí de mi hermano Luisito.
A vivir y a ser feliz tan solo en un papel,
eso lo aprendí de mi hermanita Maribel.
Elisa es la mayor y ella me enseñó del honor
y del orgullo y sobre todo del amor.
Y falta la matriarca q es la madre que me inspira,
Sus ojos son los ojos por los que mis ojos miran

Dios salve a mi familia
Si te han visto llorar es porque son los de verdad
Dios salve a mi familia
Si te han visto llorar es porque son ….
Dios salve a mi familia
Si te han visto llorar es porque son los de verdad
Dios salve a mi familia
Si te han visto llorar es porque son los de verdad

Aprendiendo húngaro XIV: un nuevo pasatiempo

El otro día descubrí por casualidad un nuevo pasatiempo en Budapest. Fui a buscar la ropa a la lavandería (es lo que tiene no tener lavadora en casa) y al salir decidí comer algo así que me paré en uno de los muchos sitios de gyros/kebap que hay en el camino.

Estaba resuelto a hacer el pedido completamente en mi húngaro básico. Después del consabido “nem beszélek magyarul”. Le digo “egy gyros” y me suelta una parrafada donde entiendo “¿con todo?” entonces es cuando señalo y le digo “nincs hagyma” (no cebolla). Más tarde cuando está echando la salsa le digo “nincs pikancs” (no picante). Y en eso veo que me empieza a poner cebolla. ¿Qué estaba pasando? Que lo que yo creía que era cebolla de esa rojo liloso era en realidad radiccio, esa especie de col lila. Y se me ocurrió la idea de este nuevo pasatiempo: señalar algo al dependiente y decirle el nombre húngaro de otra cosa. A ver quién se vuelve loco antes si él o yo.

Voy a ponerlo en práctica un día de estos 😀

Aprendiendo húngaro (XIII): El inmovilismo angloparlante

Hoy asistí a un claro ejemplo del típico inmovilismo de los angloparlantes. Me fui a Örs vezér tere en el extremo oriental de la línea roja del metro de Budapest a IKEA y a darme una vuelta por el centro comercial Árkad. Finalmente me decidí a comprar algo de comida y otras minucias en el InterSpar situado en la planta baja de este edificio.

Lucky es lo que no fue la chica de hoy

Lucky es lo que no fue la chica de hoy

Situado en la caja, esperando por culpa de no sé qué problema con la tarjeta de algún cliente previo, observé como en la caja contigua también sucedía algo problemático. Una chica llevaba un Red Bull y un paquete de cigarrillos y por algún motivo quería otro paquete diferente, uno más pequeño. El caso es que ha empezado su retahíla con un “smaller?” y la cajera ha puesto la cara de alguien a quién le hablan en chino. Por algún extraño motivo la cajera ha llamado a la supervisora. Creo que ya había marcado la salida de los cigarrillos y necesitaba algún tipo de código o permiso para volverlos a introducir ya que la clienta tenía toda la pinta de devolverlos. Mientras venía la supervisora la angloparlante (no he logrado adivinar de donde era su acento) seguía complicándose más la vida y complicándosela más a la cajera pues sus frases ya eran del estilo “I don’t want this” o “Do you have another one smaller?”. La cajera la miraba sin tener ni idea de qué pedía la otra. La otra ponía tenía cara de tonta (obviamente, empezando porque es fumadora muy lista no puede ser) y era incapaz de hacer o decir algo más a parte de “smaller… ehhh… smaller”.

Al final a la cajera se le han hinchado las narices y le ha soltado un “Nem értem. (bla bla bla) … magyarul … (bla bla bla)” que más o menos viene a ser un “No entiendo … (hazme el favor de hablar) en húngaro (o vete a tu casa a molestar a otra que me tienes harta extranjera de m…..)”. Diciendo esto le ha señalado otros paquetes y al final la inglesa (o lo que sea) ha visto uno que le ha convencido, se lo ha indicado, ha pagado y se ha pirado. Y digo yo: ¿tanto cuesta hacer algún gesto cuando la comunicación verbal es incompatible? Los españoles no somos muy dominadores del panorama lingüístico pero nos valemos de los gestos como nadie. Además decir pequeño o más pequeño (smaller) con lenguaje gestual es de lo más sencillo del mundo. Por otro lado aprenderse algunas palabras en el idioma del país donde estás tampoco resulta tan complicado. A mi cuando me sueltan la parrafada en húngaro lo primero que suelto, en un húngaro con acento del mismo Balaton, es  “nem beszélek magyarul” es decir “no hablo húngaro” lo cual además de transmitir el mensaje los deja chascados porque ¿si no hablo húngaro qué hago hablando en húngaro?

Resumiendo, el cerebro de algunos se hace “smaller” cuando viajan fuera de su país y se ven rodeados de un idioma extraño. Por cierto, “más pequeño” en húngaro es “kisebb” y pequeño “kis o kicsi”, podría habérselo dicho a la inglesa pero no hubiera disfrutado tanto 😀

Aprendiendo húngaro (XII): cejas

Los que me conocen saben mi especial debilidad por las cejas femeninas bien perfiladas. Me gustan especialmente las cejas arqueadas parecidas a las de la fotos siguientes. Si alguien quiere información sobre como lograr unas cejas perfectas ese artículo es muy interesante.

Cejas perfiladas

Cejas perfiladas

Cejas perfiladas

Ceja en húngaro es szemöldök. En Budapest las mujeres de todas las edades llevan las cejas perfectamente definidas. Es cierto que en España también hay muchas chicas que se las perfilan. Sin embargo, he visto muchísimas chicas que llevan tal arreglo hasta el extremo y pese a ser jóvenes han eliminado por completo todos los pelos de las cejas y optan por pintárselas.

Cejas micropigmentadas

Mi nivel no es suficiente para saber si son realmente pintadas o micropigmentadas pero sí sé que no me gustan nada. De lejos se ven uniformes pero de cerca son superartificiales y el color es feísimo. Me asaltan varias preguntas en el caso de las pintadas: ¿Se cambiarán el estilo dependiendo del día? ¿Las arquearán más o menos en función de la expresión que quieran darse en ese momento en particular? ¿No les tiembla el pulso?

Budapest District 8!

¿Recordáis la película Distrito 9? ¿Sí?

A mi me la hacen recordar constantemente cada vez que menciono en Hungría mi lugar de residencia. Resulta que vivo en el Distrito 8, uno de los “chungos” de Budapest, y la cara de las personas a las que se lo comento se transforma inmediatamente para proferir un “dangerous”, “peligroso” o “veszélyes” en cuanto oyen el nombre de la calle. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea para “photoshopear” esta imagen.

Budapest Distrito 8

Budapest Distrito 8

Es entonces cuando tengo que recurrir a la opción de darles más información. Generalmente mi monólogo suele incluir estas frases en diferente orden: “No vivo en la peor parte”, “El suroeste del distrito creo que es la zona más conflictiva”, “Mi calle está cerca de una avenida bastante transitada”, “El piso es de nueva construcción”, “Los vecinos son casi todos parejas jóvenes”, “Quizá es que al no ser de aquí no tengo prejuicios”. Con esa retahíla aprendida casi de memoria doy las justificaciones.

Es cierto que Pest no es Buda ni el distrito ocho es el cinco. Claro que si uno lee en Internet lo que se dice de él también asusta un poco. Hace un tiempo leí que había una pareja residente en el distrito ocho que habían comenzado a hacer tours para conocer realmente el distrito ocho y contribuir a eliminar prejuicios.

Pues yo también contribuyo, al fin y al cabo he “sobrevivido” casi dos meses ya.

Sobre amigos, pseudoamigos y redes sociales

Qué fácil es pronunciar la palabra “amigo” y sin embargo cuanto cuesta serlo. En la vida nos rodeamos de personas con las que interaccionamos y establecemos ciertos vínculos. Para mucha gente la amistad es algo que se entrega fácilmente, a la ligera, tras una noche de copas o tras coincidir en un mismo lugar. De la misma manera como llegó esa amistad, la retiran después ipso-facto.

“La amistad cuando se da no se devuelve esa es la ley de la rumba” reza una de las frases de la canción “Palo pa’ rumba” de Eddie Palmieri  en un lema que siempre he hecho mío. Ahí están los amigos, contables con los dedos de las manos que siempre han estado y siempre permanecerán (si ellos lo desean) en amistades tejidas durante los años. En cambio, hoy en día con la proliferación de las redes sociales el término amigo se ha devaluado tantísimo. Todo el mundo es tu amigo, o por lo menos, está a un par de clicks de distancia de serlo. ¡Qué frustración! Eso es lo que resulta ser para los que pensamos que la puerta de la amistad debe abrirse poco a poco para invitar a la persona a entrar y una vez dentro cerrarla y que no marche.

Una vez más las redes sociales me hacen enfrentarme a mi ideología vital. No entiendo la necesidad de tener como “amigo” a alguien que conozco de una noche, dos, diez minutos o veinte horas. Por ello cada vez que alguien bajo esas circunstancias me añade confronto mi ideología con lo “políticamente correcto”. Es cierto que las redes sociales como Facebook facilitan la resolución de estos dilemas clasificando a los amigos en grupos y otorgando ciertos permisos a estos grupos. Pero para mi eso no funciona así. No entiendo que unos amigos puedan ver cosas que otros no. Frecuentemente  opto por deshabilitar la opción de que me agreguen como amigo en Facebook para evitar que la gente me agregue sin más. Sobretodo la deshabilito para evitar enfrentarme al dilema de tener que aceptar o no su propuesta de amistad. La pregunta que me respondo automáticamente es ¿si eres mi amigo no debería haberte añadido yo previamente?

Esa sensación de que no aceptar la solicitud de alguien corresponde a rechazarlo totalmente y bajo la cual se aceptan muchas solicitudes es totalmente falsa. Simplemente uno rechaza que alguien entre en una parte de tu vida. De igual manera que uno no dejaría entrar a alguien que conoce de una noche en su casa a que revolviera entre sus fotografías, leyera sus cartas, rebuscara en sus pensamientos no debería hacerse con las redes sociales. No se puede olvidar que las redes sociales otorgan acceso al pasado y al presente de un persona por lo que son la mezcla perfecta entre exhibicionismo y voyeurismo. Además una política restrictiva en la aceptación de solicitudes de amistad evita posteriormente tener que hacer una limpieza de pseudoamigos.

Mis amigos sé quiénes son y los nuevos que lleguen no se ganarán un puesto entre ellos gracias a sus respuestas en los tests, sus status divertidos o sus comentarios ingeniosos. Hay vida más allá de Internet y generalmente los buenos amigos se ganan ahí fuera.

Por lo tanto que sirva este escrito como una declaración de principios y un resumen de mi filosofía sobre la amistad y la pseudoamistad en redes sociales. Si alguien desaparece de mi lista u observa que no acepto su solicitud que no se lo tome como algo personal. Lo hago para estar bien con mi yo interior y no contradecirme que es lo que realmente importa.