Point of no return in relationships

“In relationships as in flying an airplane there is also a PNR (“Point of No Return”) when achieving V1 speed at which you gotta fly the plane up & fix later whatever problems happened during takeoff … otherwise you could crash by running out of the runway”

Avión de United Airlines despegando

Avión de United Airlines despegando

O en español:

“En las relaciones, al igual que pilotando un avión, también existe un PNR (“punto de no retorno”) al alcanzar la velocidad V1 en el que debes despegar como sea y solucionar más tarde los posibles problemas que hayan acontecido. De lo contrario te expones a chocar por quedarte sin pista”

Y eso es lo que pasa cuando dos personas exceden una relación de amistad y se quedan en ese punto en el que no saben si deben despegar hacia un destino incierto o no hacerlo, olvidándose de que el avión está en pista, lleva acelerando y rodando un buen rato y se encamina raudo al fin de pista con el consiguiente desenlace trágico.

Extiende flaps y slaps, coge sustentación y eleva el avión. Pasa a la fase siguiente. Si más adelante debes solucionar problemas acontecidos en el despegue o incluso aterrizar estarás a tiempo de hacerlo. Sea como sea evitarás el choque en tierra.

De Lanzarote al pasado

Paseando con un amigo por un mercadillo, vemos como desde dentro de un Citroën 2CV rojo nos saludan unas chicas. Alcanzo a ver a dos de ellas (las del lado situado más cerca a la acera): una rubia y una castaña de muy buen ver. Intuyo que el par de acompañantes deben gozar de un nivel de belleza equiparable. Caballerosamente les devolvemos el saludo mientras el coche se aleja. Me giro y observo atónito que la matrícula es húngara. ¡Húngaras tenían que ser! Pero, un momento, ¿por qué me extraño? ¿Acaso no estoy en Hungría? ¿Dónde estoy? ¿En España, tal vez? No logro saberlo.

Es la consabida atemporalidad y desubicación onírica. Ciertos elementos asoman claros, conspicuos, mientras otros se emborronan gaussianamente durante la función para acabar convertidos en vagos recuerdos en forma de destellos tras la finalización de la misma.

Seguimos caminando con mi amigo hablando de sus próximas vacaciones.

-Ya he decidido dónde voy a ir.

-¿Algún sitio en el extranjero?

Nah, me voy a Lanzarote por seis semanas.

-¿Seis semanas en Lanzarote? Te vas a aburrir como una ostra. Yo me iré a algún lugar en el extranjero a hacer ruta y dónde cada día me despierte en un sitio distinto.

Justo en ese momento lo interrumpo. Me he topado con la visión de un paisaje alucinante semejante a este.

Landskyrka en Skellefteå

El verdor de un árbol al fondo capta mi atención y se lo hago saber a mi amigo. El Sol incidiendo directamente sobre el árbol es el causante de su especial fulgor.

Seguimos andando y la conversación se torna difusa, lamentablemente irrecordable. Pasamos junto a un grupo aislado de casas y veo de espaldas a una persona que me es familiar. Ese cabello castaño, largo y bien cuidado. Recuerdo que han pasado años sin que una palabra medie entre nosotros. ¿Dos?¿Tres quizá? Caminando llegamos a su altura. Nos ha visto. Me ha visto. Hago el amago de proseguir mi camino y su voz me interrumpe: “¿Cuándo me pasas a buscar?” Me sorprende la pregunta. Que desde la lejanía haya podido oír mis planes de viaje es lo menos sorprendente puesto que es algo atribuible a la omnisciencia onírica donde un único titiritero mueve los hilos de todas las marionetas. Lo sorprendente en sí es que sea ella la que se dirige a mí. Su pregunta no obtiene respuesta. La miro de arriba a abajo y veo que tira de una especie de carromato cargado con moquetas lilas y otros utensilios. “¿Qué haces?” – le pregunto. “He ido a comprar esto que necesitaba y estoy en casa, limpiando sola” – responde haciendo recaer la tonicidad de la frase sobre su última palabra. El eco de la palabra “sola” resuena en mi interior como resuenan ciertas frecuencias sonoras al encontrar ondas en frecuencias similares. En mi pensamiento se forma la frase “Sí, yo también sabía que estás sola” que jamás llega a pronunciarse.

Justo entonces los decorados se funden, los colores se corren como en un lienzo expuesto a lluvia copiosa y finalmente la escena se desvanece. Otra toma de contacto con los hijos de Nix.

De vuelta al mundo de los conscientes emprendo la ardua tarea de recordar los detalles y traspasarlos de la memoria reciente a la memoria permanente para poder transcribirlos más tarde y buscar un posible análisis que logre descubrir principalmente por qué han aparecido ciertos elementos en el sueño. Algunos los descubro sin esfuerzo. Otros aun trato de ubicarlos. Sin embargo, no deja de ser curioso como un simple sueño puede llevarte a revisar tu pasado hasta tal punto que te motive a querer cambiar las cosas.

La historia se repite

Otra vez gracias al rap español doy con otra canción que me encanta. Esta la usó el grupo Morgan como base para la canción “Alas de cera”. Se titula “History repeats itself” de A.O.S. y formó parte de la BSO de Asesinos natos (Natural Born Killers).

La letra y mi traducción en español.

History repeats itself

La historia se repite

History repeats itself
Coiling down into the future
When it’s one second to twelve
The hands touch and follow deeper

History repeats itself
I didn’t learn, I wouldn’t listen
I couldn’t see the books were on the shelf
For my concern (*1), I never missed ’em

Wish I was standing by the shore
Feel the wind blow in my face
See the waves roll in for an encore
They take a bow, they know their place

I do not want, I do not feel
I’ve ….. (*2) on myself
I can’t find anything that’s real
But history repeats itself

La historia se repite
Enrollándose en espiral hacia el futuro
Cuando falta un segundo para las doce
Las manecillas se tocan y se siguen más profundamente

La historia se repite
No aprendí, no escucharía
No pude ver que los libros estaban en la estantería
Para preocupación mía, nunca los eché en falta

Desearía estar de pie junto a la orilla
Sentir el viento golpear mi cara
Ver las olas enrollarse repetidamente
Hacen una reverencia, saben su lugar

No quiero, no siento
* por mí misma
No puedo encontrar nada que sea real
Pero la historia se repite

(*1) Todas las letras de internet dicen “For my good sense”. Yo creo que dice claramente “For my concern”.
(*2) En esta parte las letras existentes por internet no concuerdan. La primera que busqué ponía “I’ve turned away in myself”, pero escuchando la letra no me parecía decir eso. Busqué otras y decían “I’ve inward in myself” y una vez más no me parece que diga eso. Sobre todo porque si uno escucha a partir de 1:57 aparece bastante claro que dice “on myself”. Yo apostaría por un “I’ve done it well on myself”

Un árbol seré si … / Fa leszek, ha …

Me encanta esta poesía de Petôfi Sándor y como no me parecía muy difícil me he puesto a traducirla. Además hay en Youtube esta versión cantada.

Fa leszek, ha …

Un árbol seré si …

Fa leszek, ha fának vagy virága.
Ha harmat vagy: én virág leszek.
Harmat leszek, ha te napsugár vagy…
Csak, hogy lényink egyesüljenek.

Ha, leányka, te vagy a mennyország:
Akkor én csillagá változom.
Ha, leányka, te vagy a pokol: (hogy
egyesüljünk) én elkárhozom.

Un árbol seré, si de él eres su flor.
Si eres el rocío: yo, flor seré
Rocío seré, si eres un rayo de sol …
Solo para que podamos unirnos.

Si tú, mi niña, eres el cielo:
En estrella me transformo.
Si tú, mi niña, eres el infierno:
Para unirnos, me condeno.

La Física de la Búsqueda

Ayer fui al cine y puesto que la película que mi amiga escogió se canceló por problemas técnicos acabamos viendo la película que a mí me habían recomendado: “Come, reza, ama” que en húngaro se conoce por “Ízek, Imák, Szerelmek“.

Eat, pray, love

Eat, pray, love

Resulta ser una película entretenida de amor y desamor y de la búsqueda y el encuentro con uno mismo. Cualquiera puede disfrutar de su visionado pero sin duda aquellos que en ocasiones hemos emprendido esa búsqueda en pos del conocimiento, de aprender nuevos idiomas, de descubrir nuevas culturas, de adquirir formas en las que completar aun más nuestras vidas, podemos sentirnos reflejados perfectamente en el papel de Liz que interpreta Julia Roberts.

Hace seis años decidí marcharme a vivir temporalmente a Suecia para aprender más del idioma y la cultura y literalmente “ver qué había en el país”. Fue una experiencia gratificante que me vinculó estrechamente a ese país y a sus costumbres. Hace algo más de un año, las ganas de aprender un nuevo idioma y hacerlo por primera vez en mi vida desde el inicio en el país donde se habla me condujeron hasta Hungría. Igualmente he disfrutado de viajes más cortos de vacaciones en lugares como Japón, Letonia, Estonia, Austria o Alemania. En cada lugar he tenido mis vivencias particulares que han pasado a formar parte de mí y moldean mi manera de ser o de ver las cosas.

Asusta pensar que las cosas puedan cambiar y que ese ansia por saber y conocer pueda disiparse o peor aun amortiguarse por causas externas. Precisamente eso le sucede a Liz en la película y se ve sumida en una relación que deja de tener sentido mientras sus deseos previos siguen omnipresentes en su interior y cuyo eco resuena más intensamente a medida que pasan los días.

Creo que uno tiene que saber quién es antes de saber estar con alguien. Liz no lo sabía y emprendió esa búsqueda. Muchos no lo sabíamos y emprendimos búsquedas similares con resultados exitosos. Sin embargo, ni el camino es un lecho de rosas ni la búsqueda en sí tampoco lo es. La búsqueda atrapa y te sume en un agotador esfuerzo de autosuperación al que cuesta poner punto y final o tan solo punto y seguido. Cada día te conoces mejor, sabes quién eres, sabes qué quieres, sabes de dónde vienes y sabes hacia donde vas. Y en ocasiones, te olvidas de dejarte acompañar por alguien. Exactamente igual que Liz.

La cita final que Liz hace a modo de reflexión personal se me quedó grabada. En inglés original es la siguiente:

“I’ve come to believe that there exists in the universe something I call ‘The Physics of The Quest’ — a force of nature governed by laws as real as the laws of gravity or momentum.  And the rule of Quest Physics maybe goes like this: ‘If you are brave enough to leave behind everything familiar and comforting (which can be anything from your house to your bitter old resentments) and set out on a truth-seeking journey (either externally or internally), and if you are truly willing to regard everything that happens to you on that journey as a clue, and if you accept everyone you meet along the way as a teacher, and if you are prepared – most of all – to face (and forgive) some very difficult realities about yourself… then truth will not be withheld from you.’  Or so I’ve come to believe.  I can’t help but believe it, given my experience.”

Y en español sería algo así como:

“He llegado a creer que en el Universo existe algo llamado la “Física de la Búsqueda” – una fuerza de la naturaleza gobernada por leyes tan reales como la Ley de la Gravedad o la Ley del Momento. Y la regla de la Física de la Búsqueda es algo así como esto: “Si eres suficientemente fuerte para dejar atrás todo lo familiar y confortable (que puede ser cualquier cosa: desde tu hogar a tus viejos resentimientos) y partir en un viaje en busca de la verdad (ya sea interna o externamente), y si realmente deseas ver todo lo que te suceda en ese viaje como pistas, y si aceptas a todo el mundo que te encuentres por el camino como maestros, y si estás preparado – principalmente – para enfrentarte a realidades propias muy díficiles (y perdonarte) … entonces la verdad no te será retenida.” O así he llegado a creerlo yo. No puedo hacer menos que creerlo, dada mi experiencia.”

Y suscribo plenamente el texto anterior. Y me han entrado unas ganas locas de irme a Bali … o de irme, en general, a algún otro lugar. Sin embargo, antes tengo asuntos pendientes que zanjar y, parafraseando a MUSE en Knights of Cydonia: time has come to make things right … you and I must fight to survive. Ha llegado la hora de hacer las cosas bien … tú y yo debemos luchar para sobrevivir. Luego la búsqueda proseguirá aquí, allá o acullá.