Quan arriba la primavera sempre ve acompanyada del flaire de les flors. De totes elles la que més associo a la meva terra es aquella de la que Joan Maragall va parlar en un dels seus poemes.
Ginesta
La ginesta
La ginesta altre vegada,
la ginesta amb tanta olor,
és la meva enamorada
que ve al temps de la calor.
Per a fer-li una abraçada
he pujat dalt del serrat:
de la primera besada
m’ha deixat tot perfumat.
Feia un vent que enarborava,
feia un sol molt resplendent:
la ginesta es regirava
furiosa al sol rient.
Jo la prenc per la cintura:
la tisora va en renou
desflorant tanta hermosura
fins que el cor me n’ha dit prou.
Amb un vimet que creixia
innocent a vora seu
he lligat la dolça aimia
ben estreta en un pom breu.
Quan l’he tinguda lligada
m’he girat de cara al mar…
M’he girat al mar de cara,
que brillava com cristall;
he aixecat el pom enlaire
i he arrencat a córrer avall.
Andaba el otro día buscando unas cosas en húngaro cuando empecé a hacer eso tan típico de ir abriendo enlaces que consideraba interesantes en nuevas pestañas del explorador y todas relacionadas con poesía. De Ady Endre, a Sándor Petôfi pasando por József Attila. Tantos “nombres de calle de Budapest” empezaban a tener rostros y palabras para mí. Me guardé las páginas más interesantes en favoritos para dedicarles más tiempo otro día.
Una de las cosas que me gusta hacer para mejorar el conocimiento de un idioma es la lectura paralela de textos. Desgraciadamente es difícil encontrar online las traducciones en inglés (y no digamos ya en español) de muchos poemas de autores húngaros.
Me voy con mi corazón
Hubo un poema el otro día de Jószef Attila que me gustó por su sencillez. Se llama “Az én szivem sokat csatangolt…” o “Mi corazón muy errante vagó”. Esta es mi propia traducción con mis conocimientos actuales de húngaro que nace con la única pretensión de aprender más del idioma húngaro y de poder compartir esos poemas interesantes. No me preocupo para nada de la métrica ni de que rime o no. No pretendo hacer una poesía que suene bien en español.
Az én szivem sokat csatangolt…
Mi corazón muy errante vagó…
Az én szivem sokat csatangolt,
de most már okul és tanul.
Aki halandó, csak halandót
szerethet halhatatlanúl.
Mi corazón muy errante vagó,
Pero ahora se instruye y aprende.
El que muere, solo al que muere
Puede querer inmortalmente.
- Eh, estás despierta? Yo tampoco puedo conciliar el sueño. Ha sido una noche más en vela.
Aunque hoy seas diferente a cualquiera no me siento solo con tu compañía. Todavía sigues estando a mi lado como siempre. Amada mía.
(Un amor, una vida, amor y rap, hasta las estatuas lloraron tu falta un día, vuelve a mi lado amada mía.)
Después de una intensa búsqueda la cual duro años, deje de humedecer mis manos cuando la conocí en el trabajo, ella desahució mi desamor con su encanto y me relajo, así me encantó de un increíble amor abstracto. Como poemas de Juan Ramón aquella mañana vi diferente el sol, iba andando y me acompañó a mi solo, cada paso q daba de gloria sentía mas calor, se que notó algo diferente mi corazón, y es que sentí el confort de haber encontrado al fin la persona adecuada, mi amada,
ni la muerte nos separara no hay demasiado amor entre tu y yo, dos destinos q decidió dios entre tantos suicidios por ambos cuidó, como yo de ti por cada día q pasa, los años no pasan ni pasaran, el tiempo paras de forma sagaz, estar contigo me halaga, conviertes todos los problemas en lindas cataratas hasta acabar con ellos entre aguas. Deseo estar contigo a solas,
para ti no existe el tiempo y para mi no existe la demora, se que estarás ahí mi amada, adoro ver como acabas durmiéndote en el escritorio cada día por la mañana, de ilusión se empapa la habitación por continuar otro día más a su lado, mamá, el orgullo invade mi alma, duerme tranquila en la cama quiero pasar mis vidas contigo tal como lo hice en las pasadas. Siempre fuiste tu,
jamás habrá quien te sustituya, yo quiero ayudarte pero ahora necesito de tu ayuda, podríamos cambiar un mundo sin dudar, solo con ayudar sin usurpar, siendo humilde y no vulgar, estamos hechos el uno para el otro como Ángel y Ángela, amores q el destino aparea sin marear, de dios es tarea y nunca el azar en esta área. No solo vine a ser real, en esta aldea tengo mis planes, ideas, gracias a ella, mi musa, en sus ojos veo q tengo q ayudar, iluminar el umbral de los que se ofuscan, estaba escrito, en ella quieren abusar y acaba entre mis plumas para refugiarse, quiso emigrar conocer otros paisajes, caminos de otros hombres no son siempre lares. Tan solo quiero que estés conmigo y que de mi nunca te apartes, solo quiero que me ames como yo siempre te amare, siempre tuyo, tu Ángel.
-Amada mía, piensa en mi en las noches frías, yo te puedo aliviar de los demás y sus desdichas. Mi corazón avivas, y aunque hoy sean cenizas se que siempre estas presente en mi recuerdo amada mía (bis)
-Ay! Mi amada cuantos buenos y malos momentos pasamos bajo un mismo techo, cuantos recuerdos y cuantas caricias, cuantas muestras de afecto que quizá ni las recuerdas, pero pienso que tu fuiste la mejor entre tantas, aunque nos conocimos de aquella forma espontánea, sin comerlo ni beberlo me encontré entre tu magia y encanto y me encantó, sin duda alguna esta me encautó, pase noches enteras pensando en ti sin poder dormir,
solo para poderte sentir y seguir nuestra relación hasta q toque a su fin. El terminar con una y comenzar con otra es fundamental para mi, sabes que nunca me avergonzare de ti, amada mía, fuiste mi guía mientras yo te seguía, apareciste en un momento inesperado, pero aún a día de hoy estas formando plena parte de mi vida, llenaste todo espacio vacío que tenia mi alma, me hiciste sentir la felicidad y me llenaste de calma, tu compañía hecho a faltar cuando me despierto en la mañana y tu amada mía no estas al lado de mi cama, mi corazón se escama y sobre esta sabana te extraña, pero yo se que te amaba y te ama mi amada, y a fin de cuentas,
tras vueltas y vueltas se que hablar sinceramente casi siempre es lo que cuenta, y rehice mi vida decenas de veces, sentí cariño por otras mientras te desvaneces, y aunque no te sienta intensamente nunca podré evitar que este latente corazón te recuerde , cierto también que todas fueron especiales, que sentí por ellas más que por el resto de mortales, estuve en varios lugares ,diferentes lares, pero tu amada mía, solo tu aliviaste mis males, eres mi mayor inspiración en ratos libres, incluso a veces me pregunto ¿a quien le escribes?, al ver que le dedico a mis amadas todo el tiempo, y que en esos momentos ¿qué mas me da por donde venga el viento?
Voy por ciudades, hoy, contándome esta historia porque aunque no lo creas siempre estas en mi memoria, y no se me olvidará ningún detalle, como que un 5 de noviembre yo te conocí en un water , la cuestión, es que siempre seguirás siendo mi amada, y que pase lo que pase esta vida ya fue marcada, y desnudo dejo el sentimiento en este pasaje, y dedico un homenaje a letras que a este mundo traje.
(ingles…) I never forget that day i met that girl of mine…..
-Amada mia piensa en mi……
Después de una intensa búsqueda la cual duro años, deje de humedecer mis manos cuando la conocí en el trabajo. Ella desahució mi desamor con su encanto y me relajó, así me encantó de un increíble amor abstracto. Como poemas de Juan Ramón aquella mañana vi diferente al sol, iba andando y me acompañó a mi son, con cada paso q daba de gloria sentía mas calor, se que notó algo diferente mi corazón, y es que sentí el confort de haber encontrado al fin la persona adecuada, mi amada, ni la muerte nos separara. No hay demasiado amor entre tú y yo. Dos destinos que decidió Dios entre tantos suicidios por ambos cuidó, como yo de ti por cada día que pasa, los años no pasan ni pasarán, el tiempo paras de forma sagaz, estar contigo me halaga.
Adoro ver como acabas durmiéndote en el escritorio cada día por la mañana, de ilusión se empapa la habitación por continuar otro día más a su lado, mamá, el orgullo invade mi alma, duerme tranquila en la cama quiero pasar mis vidas contigo tal como lo hice en las pasadas. Siempre fuiste tu, jamás habrá quien te sustituya, yo quiero ayudarte pero ahora necesito de tu ayuda, podríamos cambiar un mundo sin dudar, solo con ayudar sin usurpar, siendo humilde y no vulgar. Estamos hechos el uno para el otro como Ángel y Ángela, amores que el destino aparea sin marear, de Dios es tarea y nunca el azar en este área. No solo vine a ser real, en esta aldea tengo mis planes, ideas, gracias a ella, mi musa, en sus ojos veo que tengo que ayudar, iluminar el umbral de los que se ofuscan, estaba escrito, de ella quieren abusar e intentan refugiarse entre mis plumas, quiso emigrar conocer otros paisajes, caminos de otros hombres no son siempre lares. Tan solo quiero que estés conmigo y que de mi nunca te apartes, solo quiero que me ames como yo siempre te amaré, siempre tuyo, tu Ángel.
-Amada mía, piensa en mi en las noches frías, yo te puedo aliviar de los demás y sus desdichas. Mi corazón avivas, y aunque hoy sean cenizas se que siempre estas presente en mi recuerdo amada mía (bis)
-Ay mi amada! Cuantos buenos y malos momentos pasamos bajo un mismo techo, cuantos recuerdos y cuantas caricias, cuantas muestras de afecto que quizá ni las recuerdas, pero pienso que tu fuiste la mejor entre tantas, aunque nos conocimos de aquella forma espontánea, sin comerlo ni beberlo me encontré entre tu magia y encanto y me encantó, sin duda alguna esta me incautó, pase noches enteras pensando en ti sin poder dormir, solo para poderte sentir y seguir nuestra relación hasta que toque a su fin. El terminar con una y comenzar con otra es fundamental para mí, sabes que nunca me avergonzaré de ti, amada mía, fuiste mi guía mientras yo te seguía, apareciste en un momento inesperado, pero aún a día de hoy estas formando plena parte de mi vida, llenaste todo espacio vacío que tenía mi alma, me hiciste sentir la felicidad y me llenaste de calma, tu compañía echo a faltar cuando me despierto en la mañana y tu amada mía no estas al lado de mi cama, mi corazón se escama y sobre esta sábana te extraña, pero yo se que te amaba y te ama mi amada, y a fin de cuentas, tras vueltas y vueltas sé que hablar sinceramente casi siempre es lo que cuenta, y rehice mi vida decenas de veces, sentí cariño por otras mientras te desvaneces, y aunque no te sienta intensamente nunca podré evitar que este latente corazón te recuerde , cierto también que todas fueron especiales, que sentí por ellas más que por el resto de mortales, estuve en varios lugares ,diferentes lares, pero tu amada mía, solo tú aliviaste mis males, eres mi mayor inspiración en ratos libres, incluso a veces me pregunto ¿a quien le escribes?, al ver que le dedico a mis amadas todo el tiempo, y que en esos momentos ¿qué mas me da por donde venga el viento?
Voy por ciudades, hoy, contándome esta historia porque aunque no lo creas siempre estás en mi memoria, y no se me olvidará ningún detalle, como que un 5 de noviembre yo te conocí en un water , la cuestión, es que siempre seguirás siendo mi amada, y que pase lo que pase esta vida ya fue marcada, y desnudo dejo el sentimiento en este pasaje, y dedico un homenaje a letras que a este mundo traje.
I never forget that day I met that girl of mine…..
Queda prohibido llorar sin aprender;
levantarte un día sin saber que hacer;
tener miedo a tus recuerdos…
Queda prohibido no sonreír a los problemas;
no luchar por lo que quieres;
abandonarlo todo por miedo;
no convertir en realidad tus sueños…
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor…
Queda prohibido dejar a tus amigos;
no intentar comprender lo que vivieron juntos;
llamarles sólo cuando los necesitas…
Queda prohibido no ser TU ante la gente;
fingir ante las personas, que no te importan;
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden;
olvidar a toda la gente que te quiere…
Queda prohibido No hacer las cosas por ti mismo;
no creer en Dios y hacer tu destino;
tener miedo a la vida y a sus compromisos;
no vivir cada día como si fuera un último suspiro…
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse;
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha…
Queda prohibido no crear tu historia;
no tener un momento para la gente que te necesita;
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad;
no vivir tu vida con una actitud positiva;
no pensar en que podemos ser mejores;
no sentir que sin ti, este mundo no sería igual…
La vida está llena de casualidades. Unas rocambolescas, otras más plausibles, algunas de consecuencias nefastas y otras con resultados agradables.
Hace cosa de un mes sucedió una de estas casualidades que dio comienzo al ciclo de casualidades en el que estoy sumido. Estando en Suecia en un coche empecé a tararear la canción “I got a feeling” de Black Eyed Peas sin ningún motivo previo. Sencillamente habíamos pasado un buen día y tenía la sensación de que la noche iba a ser mejor aun. Así pues “tonight is gonna be a good night”. A los pocos minutos mi amiga decide poner en marcha la radio del coche y la primera canción en sonar fue esa.
Otra casualidad notable es conocer a una chica de otro país que curiosamente es de la misma ciudad y conoce a una de las dos personas que tú conoces en ese país. ¿A cuanto ascenderá el cálculo de las probabilidades de que eso suceda? Pues sucedió.
Hace exactamente 10 días (19/03/2010) estaba esperando en la sala de espera para subir a un avión con destino Estocolmo. Estaba pensando en que en una única vez en todos mis vuelos había oído una advertencia sobre no consumir frutos secos de ningún tipo debido a la alergia de un pasajero. Fue en un vuelo de Spanair de Barcelona a Estocolmo hace más de 2 años. Pues bien, subí al avión y anunciaron por megafonía que debido a la alergia de un pasajero ni siquiera podían abrirse paquetes de frutos secos en el interior del avión.
Unos minutos después me dispuse a leer mi libro de frases en japonés que tenía bastante descuidado. Lo abrí por una página dónde había un marcador antiguo e hice esta foto.
Marcador dentro de libro de japonés
En efecto. El 19/03/2010 abrí el libro por una página que contenía un billete de tren datado de un año antes 19/03/2009 mientras deambulaba por Japón. Increíble pero cierto.
Días después estaba buscando un restaurante en Estocolmo donde cenar. Quería probar un restaurante mongol que me habían recomendado y me fui en su búsqueda para al final comprobar que lo habían trasladado. Así que recordé que había otro cerca de mi lugar de trabajo. Entré en ese y de las muchas mesas que habían me pusieron en una del fondo. Apenas había acabado de acomodarme cuando vi salir del lavabo a una conocida sueca que había ido a cenar ahí con una amiga suya. Extraordinario capricho el del azar.
Y ¿qué me decís de conocer a una nueva chica y hacerle un hueco en tu vida el mismo día que sacas a otra de ella? Eso también es casualidad pero de otra magnitud. Y es que hay casualidades y casualidades. Unas afectan lo mínimo, otras afectan a grado máximo. Lo importante, sin embargo, es ser capaz de observarlas, relacionarlas y disfrutarlas.
Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir.
Mirada azul
La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.
La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas. Son más felices que las personas de la primera categoría quienes, cuando pierden a su público, tiene la sensación de que en el salón de su vida se ha apagado la luz. A casi todos les sucede esto alguna vez. En cambio, las personas de la segunda categoría siempre consiguen alguna de esas miradas.
Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad. (
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores.
Últimamente paso bastante tiempo en aeropuertos y aviones y no es algo que me desagrade, al contrario, es buen momento para saborear un libro, escuchar música, disfrutar contemplando personas o simplemente pensar.
En un vuelo reciente a Estocolmo saqué mi cámara de la mochila e hice un par de fotos. Una durante el despegue en Budapest.
Despegando en Budapest
Y esta otra al llegar a la altura de crucero programada para este viaje: 11900 metros.
Volando hacia Estocolmo
Podríamos hacer el juego de buscar las diferencias entre las dos fotografías. Una es notable para los aficionados novatos a la aeronáutica como yo: la posición de los flaps extendidos en el despegue para lograr una mayor superficie del ala y la sustentación necesaria para ascender. La otra es obvia para todo el mundo: el tiempo.
A 11900 metros el Sol es radiante pues ya han quedado atrás las nubes compactas que tocó atravesar durante el ascenso. Hubo las típicas turbulencias al entrar en contacto con ellas pero viéndolas desde arriba son un recuerdo de minutos atrás. A ningún piloto se le ocurriría, en condiciones normales, realizar todo el trayecto atravesándolas. A ningún pasajero le gustaría tampoco que algo así sucediera. La clave radica en subir, subir y seguir subiendo. Por debajo de las nubes siempre hay riesgo de tormenta. Por encima el riesgo es nulo, el desgaste menor y hay mejores vistas.
Sólo es cuestión de atreverse a coger los mandos, empezar a inclinar el morro hacia arriba y el resto viene solo.
Hacía tiempo que no me pasaba. Devorar un libro de 190 páginas en poco más de 2 horas disfrutando como un loco con cada una de sus palabras, de sus puntos, de sus comas, de sus espacios. Ilusionarme con sus mensajes positivos, apesadumbrarme con las pizcas de tristeza que parecen constituir una condición sine qua non en toda historia para recordarnos que somos humanos.
Y lo que me sigue mortificando son las preguntas entorno a su adquisición. ¿Qué me atrajo a la estantería de la librería del aeropuerto? De hecho, ya llevaba un libro para leer durante el vuelo y la breve estancia en Suecia. No necesitaba otro. ¿Por qué le di la vuelta a ese libro en concreto? Supongo que fueron tres palabras de su título. Quizá sí necesitaba esas. El paso siguiente fue leer la sinopsis y tras ello la suerte estaba ya echada. Cuando algo te parece bueno no hay precio en el mundo que lo encarezca de la misma manera que cuando queremos a alguien no hay obstáculo que nos pare. Tras pagarlo empecé a leerlo pausadamente como el niño que abre su regalo con cuidado para no romper ni el contenido ni el papel que lo envuelve. La pausa se tornaba en avidez. Ya no leía, devoraba, engullía a dos carrillos y digería posteriormente.
El vuelo redundantemente se me pasó volando. Duró exactamente 150 páginas. Quise reservarme el resto cual pedazo de pastel guardado del mediodía para la noche. Siempre sabe mejor. Un par de noches más tarde en la habitación de un tercer piso de un hotel en Estocolmo, mientras la temperatura exterior caía hasta los -15 grados, la habitación entera recuperaba su calidez gracias a la llama que desprendía el libro con sus hojas abiertas de par en par. Y no sólo la habitación entraba en calor. A través de mis manos, recorriendo mis brazos, pasando por el corazón y llegando hasta la cabeza, yo, situado cual espejo del libro, me reavivaba gracias al fuego que me impartía. Cuerpo, mente y alma enardecían debido a su lectura. La historia que necesitaba leer, la historia que necesitaba vivir se iba hilvanando ante mis ojos, enredándose, desenredándose, tejiéndose con fuerza para acabar siendo una pieza de seda preciosa. Y así la historia que necesitaba vivir llegó a su fin. Y para los protagonistas fue un final feliz.
Y entonces me sumí momentáneamente en la desesperación que ocurre cuando algo bueno llega y se va. Por suerte recordé que los libros no son personas, que los libros siempre están ahí para ser releídos vez tras vez.
Te levantas, descorres las cortinas y ahí está. Ese cielo límpido sin rastros de algodones que lo ennublen. La cara te cambia como por arte de magia. Te entran las ganas de salir y disfrutar. Atrás queda tu casa abandonada para los momentos en los que la climatología no acompañe.
Cielo azul
Me gustan los días azules. Y me gustan aun más cuando acontecen en invierno. Pese al frío exterior, pese al sol bajo en el horizonte y de pronta desaparición, pese a la incomodidad de cargar con más ropa de la deseada me gustan. Es su escasez la que debería hacer que los valorásemos más. En verano suelen ser habituales y por su eterna presencia olvidamos el efecto que nos causan. En invierno la cosa cambia. Amanece un día con el cielo azulado y todos lo percibimos … otra cosa distinta es cuántos nos tomamos el tiempo necesario para deternos a disfrutarlo y ver qué nos ofrece.
Repülôvetér es mi neologismo creado para encabezar esta reflexión. Etimológicamente hablando proviene de las palabras repülôtér (aeropuerto) en húngaro y love (amor) en inglés.
Durante la última semana he ido dos veces al aeropuerto. Haciendo honor a las palabras del rapero SHE que hago totalmente mías: “soy un observador de lo que nadie mira”. El primer día simplemente observé con detenimiento. Hoy surgió esta reflexión en mi interior que escribí in situ mientras esperaba que llegaran mis amigas. Y es que todos deberíamos ser capaces de realizar el siguiente ejercicio sensorial: ir a la sección de llegadas de un aeropuerto y detenernos a contemplar. Personas esperando a sus seres queridos manifiestan comportamientos distintos pero accionados por un mecanismo de la simplicidad de la polea: el amor. Maridos y novios esperan con rosas y sellan sus relaciones con besos. Padres con cámaras de fotos en las manos dispuestos a inmortalizar a sus hijos en cuanto se abran las puertas y los divisen. Regalos, abrazos, besos de amigos, besos de hermanos, besos de familiares, besos apasionados, besos de echar de menos … Observar sin implicaciones emocionales ayuda a confiar en el poder del amor al saber que esa fuerza está ahí presente, escondida en el interior de cada persona y se manifiesta siempre ante el reencuentro con lo que durante un tiempo estuvo a nuestro lado y se marchó con la posibilidad existente de que jamás regresara. Y es que realmente nos aterra que ese avión nunca aterrice. Por eso al abrirse la puerta de salida a la sala de espera brota del torrente de emociones que caracterizan al ser humano la mayor de las fuerzas que unen a las personas: el amor.